10 enero 2013

MARCOS MUÑOZ


Uno de mis mayores empeños al pintar una caricatura
por encargo es que el caricaturizado "se vea" y le guste.
Es complicado: si consigo mi objetivo aparecen
parecidos genéticos, reflejos de la personalidad y
matices del carácter (oscuros o luminosos) que en
ocasiones provocan rechazo o disgusto.

Un gran número de personas no quieren ni oir hablar
de ser caricaturizados. Muchos de los que aceptan,
sin embargo rechazan la posibilidad de ver su
caricatura publicada en mi web/blog/facebook
(soy muy escrupuloso con las autorizaciones).


Por eso, cuando veo una de mis caricaturas como foto
de perfil en alguna red social (como en esta ocasión)
me hace feliz y siento que he alcanzado una meta.


Un abrazo para Marcos Muñoz y mil gracias para Sara.